viernes, 17 de abril de 2009

UBICACIÓN: Noreste de la Provincia de Mendoza, Argentina, Dpto. Lavalle.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN: Salvaguardar un relicto de algarrobal en buen estado de conservación, la formación boscosa típica de la región que ha sufrido una histórica devastación .

DESCRIPCIÓN GENERAL: Se trata de una extensa región llana y desértica escasamente poblada, con grandes médanos vegetados. Las precipitaciones son sumamente escasas y las temperaturas altas durante todo el año. La vegetación está conformada por bosques abiertos, que ocupan los llanos, mientras que los médanos están apenas vegetados por especies especialmente adaptadas a vivir en suelos arenosos . Entre las pocas especies capaces de sobrevivir en este inhóspito medio se encuentran los Algarrobos y los Retamos. La fauna no es fácil de observar, ya que prefiere para moverse las horas crepusculares, cuando la temperatura ambiente se hace más tolerable. Los campesinos realizan un uso extensivo con ganado menor, complementado con la extracción de madera de algarrobo. Todavía pueden verse vestigios de la intensa explotación que sufrió el bosque nativo . La falta de planificación originó que la zona empobreciera aún más sus escasos recursos naturales. El área alcanzó una especial trascendencia por ser el escenario de muchos de los cuentos del escritor mendocino Juan Draghi Lucero. Incluso uno de sus relatos, "El Hachador de los Altos Limpios", alude específicamente a los altos médanos sin vegetación existentes en el lugar. También se cuenta que en los entonces impenetrables bosques, se refugiaban las huestes del caudillo riojano Facundo Quiroga

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN: La caza excesiva de algunas especies puede resultar un problema, como sería el caso del Guanaco en la actualidad. Un manejo inadecuado del ganado (sobrepastoreo, pisoteo intensivo) sumado a la pérdida de la vegetación facilitan procesos erosivos en un ambiente sumamente frágil como este. La destrucción de la cobertura vegetal permite que los fuertes vientos de la zona comiencen a levantar las partículas de suelo, dejando desnudas las raíces y provocando a la larga la muerte de la planta. De esta manera pueden "reactivarse" médanos, que al ser movilizados por el viento, van sepultando progresivamente la vegetación natural e inclusive caminos, viviendas, y alambrados.